El conflicto entre EE.UU./Israel e Irán ha cerrado espacios aéreos y obligado a los equipos de F1 a reorganizar sus vuelos hacia Melbourne. Ferrari se ha protegido y trabaja para no faltar a la cita del GP de Australia, donde aspira a demostrar desde el primer momento la competitividad de la SF-26. La Scuderia confía en un arranque de temporada potente tras liderar los test en Baréin.