El expiloto Marc Surer se declara fan de los nuevos coches de F1, pero no así del nuevo reglamento en su totalidad. Lo que más le molesta es la excesiva dependencia de las instrucciones del muro de boxes en la gestión de energía, que según él convierte a los pilotos en meras marionetas. Surer aboga por devolver más control y decisión al volante.