El experto Ralf Schumacher considera que Mercedes dejó la mejor impresión en los test de Baréin, pero advierte que el motor iba significativamente recortado de potencia. Según Schumacher, el equipo de Brackley ocultó su verdadero rendimiento, lo que convierte a Mercedes en una incógnita potencialmente peligrosa para los rivales cuando desate todo el potencial de su unidad de potencia.